Reservas: Las Palmas 4269679
“DURO GOLPE…”
Cuando solo quedaban cinco minutos para el final, Temperley con gol de Quiñones respiró en una semana conflictiva, y le dio un golpe más a un momento difícil del campeonato a Central Córdoba que no puede levantar cabeza.
Había aguantado el partido en momentos duros. Trató de proponer algo en ataque cuando el “celeste” se obnubilaba y casi sin proponérselo se llevaba premio del Beranger. Pero en los últimos partidos del “charrúa” siempre hay un pero, y esta vez fue la cabeza de Quiñones para meter de parietal derecho cruzado, un gol que le daría en el minuto 85´ la salvación al debut de Biggeri, y declararía una vez más una derrota de visitante a un equipo que cada vez se le hace muy difícil cerrar los partidos.
Anoche no tuvo ideas claras y le faltó decidir cómo manejar el partido. Temperley mezclaba errores con aciertos y allí Central Córdoba no disponía de las medidas necesarias para poder llegar hasta Crivelli. Apenas una muy clara en el ST. donde por muy poco Killer no pudo llegar. El local eran centros y centros sin destino. De tanto en tanto anunciaba algo sobre el arco de Poropat, que siempre respondió acertadamente.
Pero también preocupado por la disposición táctica planteada por el “cele”, Forgués desperdició jugadores en posiciones erróneas, caso Villagra sin proyección, Vigna muy retrasado, Fabello demasiado lateralizado, De Bruno ausente “sin aviso”, y arriba apenas algo de barullo del “tate” Lescano para complicar.
Todo eso era poco para combatir y mucho menos para definir. Y cuando con el correr de los minutos a Temperley el reloj lo desesperaba y al “charrúa” le daba al menos algo para llevarse a Rosario, de un tiro de esquina vino el gol de cabeza de Quiñones a quién nadie tomaba y el 1 a 0 casi final.
Después nada…Algún centro, alguna pelota a ver qué pasa y el pitazo de VIgliano para decidir que otra vez el de Tablada se volvió con las manos vacías. Peleó hasta donde pudo en un momento difícil del campeonato, pero no le alcanzó.
No se le da por diferentes motivos o circunstancias, siendo un equipo que parece estar atado y nervioso pensando más en los números que en el juego propiamente dicho.
Anoche Temperley casi sin querer y mucho menos merecerlo por claridad, le dio “una manito” para dejarlo más preocupado, esperando la llegada del nuevo conductor para cambiar la personalidad, la claridad y tratar de pelear con lo que tiene, su futuro en el campeonato.
Daniel Millares
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